Deshojando la “Margarita”

¿Recuerdan cuando eran niños y tomaban entre sus manos una margarita? ¿Recuerdan aquel juego en el que recitaban como una pequeña cantinela, mientras deshojaban la margarita, me quiere , no me quiere, me quiere , no me quiere”?. Pues a  esta cancioncilla me han recordado las declaraciones contradictorias y casi opuestas de nuestra querida Margarita Robles. Ahora me quiere, ahora no me quiere. Porque como los niños chicos y traviesos ( ora tiran la piedra ora esconden la mano) no podemos un día despotricar contra un colectivo insinuando que somos ladrones , usureros y avariciosos en un púlpito tan respetuoso y al día siguiente  remitir en privado en una carta, respondiendo que es un oficio que mueve a respeto y consideración. No podemos ser o muy buenos o muy malos. O nos mojamos o nos secamos. Pero las medias tintas no son buenas y nunca dejan contentos a nadie. Me explico.

Día 1.Congreso de los Diputados,  1 de Febrero de 2017: Declaraciones de Margarita Robles, en su intervención y refiriéndose a los abogados en relación con el Real Decreto Ley 1/2017 sobre cláusulas suelo , soltando ( por seguir el símil  herbáceo y naturista) estas flores y rosas por su boca :  “ Y que por el camino  ” algunos” ( recalco el énfasis que en su discurso ella refiere en la palabra “algunos”)pretenden o pretendían hacer un NEGOCIO EXTRA , cobrando a-lo-mejor los intereses de aquellas personas que tenían derecho a que se le devolvieran sus intereses” porque “Todos sabemos que este Decreto Ley, que ALGUNOS de ustedes dicen que está tan mal visto por los consumidores, resulta que, a-lo-mejor, por quien está peor visto son por aquellos que se FROTABAN LAS MANOS pensando que, a-lo-mejor, PODÍAN HACER UN NEGOCIO con la reclamaciones judiciales” ( SIC). “tenemos que decir a los ciudadanos que si van a los tribunales a-lo-mejor les dan respuesta, pero a-lo-mejor le dan respuesta dentro de un año o dos años y que a-lo-mejor resulta que a-lo-mejor los intereses SE LOS QUEDAN quienes están asumiendo su defensa”  ( SIC, SIC ,SIC) . La “margarita” No me quiere.

Nótese varias perlas: ” algunos” ( léase abogado en letra pequeña) nos frotamos las manos defendiendo los derechos de las personas, porque “a-lo-mejor” “ALGUNOS” pensábamos que podíamos hacer un “negocio extra” ejerciendo nuestro digno oficio de defender de manera profesional a los ciudadanos, porque ” a-lo-mejor” acudir a los Tribunales ( como se ha hecho toda la vida de Dios) -insinúa Margarita- es una vía que va a tardar tiempo ( “a-lo-mejor” un año o dos).Mejor no acudan a los Tribunales y no ejerzan su derecho de defensa y su derecho de acceso a la Justicia, que es un derecho consagrado por nuestra Carta Magna. ¿Para qué? Si puede resolver la Banca, que además es una de las partes implicadas. Mejor no acudan a pedir justicia en un proceso justo, igualitario y con todas las garantías porque puede tardar “a-lo-mejor” un año o dos, porque “ALGUNOS” ( ella no quiere nombrarnos ni dar nombres) ” a-lo-mejor” ” SE QUEDAN” ( ojo porque los abogados no cobramos honorarios dignos y estipulados, sino que ” nos quedamos” con el dinero de las personas a las que defendemos) con los intereses. Y ” se los quedan” quienes asumen su defensa. Pero ni una palabra para la posibilidad de que ” algunas” entidades bancarias “a-lo-mejor” hagan lo propio. Ni una palabra para los que tienen carta blanca y patente de corso para decidir unilateralmente si al consumidor le serán ( o no) devueltos las cantidades indebidamente cobradas.

Es cierto Margarita, porque TODOS sabemos que es muy loable , justo , objetivo y bueno dejar en manos de las entidades que deben cantidades indebidamente percibidas de los ciudadanos y consumidores,  la decisión  (unilateral, sin control y sin ningún tipo de supervisión ni sanción en caso de no actuar, o no actuar bien o adecuadamente)  de devolver cantidades indebidamente cobradas. Todos sabemos que la parte que precisamente ha sido la causante de este desbarajuste, ahora va actuar de buena fe y en protección de los usuarios.Me reservo mis dudas.

Día 2. 2 de Febrero 2017 y en respuesta a la Carta enviada por la Presidenta del CGAE, Doña Victoria Ortega, en el que en una escueta misiva de dos párrafos y ocho líneas ( desproporcionada con el agravio público y la difusión del medio en que vertió las anteriores manifestaciones) viene a decir que “ tiene un máximo respeto y consideración por la  Abogacía Española”, ” te transmito mi consideración y respeto ( again) ” No concibo la realidad de la vida en España y en particular en la Administración de Justicia sin el trabajo serio, responsable, abnegado que realiza la Abogacía española”. La “margarita” Me quiere.

Déjeme que le explique cómo llamo yo a este nuevo Real Decreto Ley que lleva como sobrenombre “ de protección de consumidores”. Yo lo llamo de “ protección de la Banca”. Y además de ser un procedimiento anómalo extrajudicial ( nada de mediaciones, conciliaciones, arbitrajes ni transacciones) que en nada beneficia al consumidor, le impide acceder a la justicia durante el tiempo que dicha entidad tramite su expediente, concediendo una moratoria sin precedentes, y que dista mucho del espíritu de la Sentencia del TJUE ( que como todos sabemos tiene eficacia erga omnes para los Estados miembros, puede invocarse directamente ante los tribunales y tiene carácter obligatorio y es estrictamente vinculante). Lo que venimos llamando normas de ” ius cogens” , porque ni es dispositivo ni puede disponerse de manera libre y voluntaria por las partes. Y le recuerdo que por jerarquía normativa y puesto que nuestra CE fue modificada ad hoc ( con un procedimiento específico, especial y riguroso que requiere una mayoría cualificada ) debemos adaptarnos a esta suprema jerarquía. Nos debemos a las resoluciones del Alto Tribunal, que es el supremo intérprete de la normativa comunitaria, nos guste más o nos guste menos.

Y todos sabemos que ahora resulta que los abogados ( los que defienden a las partes en igualdad de condiciones) son los que queremos hacer ” negocio” y ” frotarnos las manos” cual Mercader de Venecia de una obra de Shakespeare, porque somos usureros, leoninos y nos aprovechamos de la situación angustiosa de los consumidores ( esto que ya decía la Ley de represión de la usura también conocida como Ley Azcárate, de principios de siglo, y más concretamente de 1908, que todavía sigue vigente y que precisamente se predicaba para evitar los abusos de prestamistas y banqueros).Gracias Margarita. Gracias porque gracias a estas desafortunadas, injustas y desacertadas declaraciones se va minando cada día más la imagen de los abogados. A la vista del ciudadano y con esas declaraciones parecemos Shylock, el judío protagonista de la obra maestra del ya citado dramaturgo inglés. Somos un colectivo que defiende los derechos e intereses de los consumidores. Gracias a estas declaraciones habrá quien piense que  no nos mueve el sentido de la justicia, sino que nos mueve la codicia, porque nos frotamos las manos.

A-lo.mejor ( como tanto le gusta esta palabra), simplemente hacemos nuestro trabajo. A-lo-mejor sólo defendemos de manera objetiva los intereses de personas que se han visto injustamente desinformadas por falta de transparencia. A-lo-mejor no nos merecíamos esas declaraciones y sí una disculpa. “Alomejor”. Porque a lo peor, lo que ha conseguido es ofender a un colectivo ya muy cansado de desprestigios profesionales.

Qué triste y qué injusto es saber que a la parte que ha sido la causante del daño de miles de afectados y consumidores no se le hace ninguna crítica y sin embargo a los profesionales que auxilian y ayudan  defendiendo los intereses de los consumidores, se les tacha y tilda de poco menos que usureros.

¿Ustedes lo entienden? Pues que alguien me lo explique, de manera clara y como si fuera una niña de cinco años, a ver si así logro entender algo. Querida Margarita :Deje de deshojar la flor y manifiéstese de manera clara y limpia. O nos quiere o no nos quiere. Pero déjese de dobles sentidos y contradicciones. Que no está el patio para lluvias, especialmente para un colectivo al que en un breve lapso de tiempo le han llovido ya muchas sandeces. A-lo-mejor una carta de disculpa hubiera sido cuanto menos suficiente.